La felicidad del cónyuge
- Rosario Lopez
- 8 juin
- 1 min de lecture

Hay muchas cosas que pueden generar conflictos en un matrimonio, pero creo que hay una que lo pone verdaderamente en peligro: dejar de hacer de la felicidad del otro una prioridad. Cuando te casás, asumís la responsabilidad de cuidar el crecimiento, la dignidad y el desarrollo de tu cónyuge. Pero cuando los hijos, el trabajo, las heridas personales o la búsqueda de tu propia felicidad ocupan ese lugar, el vínculo empieza a debilitarse.
Entonces aparece un círculo vicioso: cada uno se concentra en cuidarse a sí mismo, mientras la felicidad del otro queda relegada. La felicidad de tu esposo o de tu esposa tiene que ver con su desarrollo, su integridad y la posibilidad de desplegar todo su potencial. Amar también implica estar atento a que el otro siga creciendo y madurando.
Y aunque no siempre es fácil volver a poner al otro en primer lugar, especialmente cuando te sentís herido por sus egoísmos, muchas veces un cambio de mirada puede cambiar por completo el rumbo de la relación.






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